lunes 6 de julio de 2009

Poemas de Rosol Botello (del libro Café, Té y Chocolate)


Para calmar un dolor
fue por un café
a un sitio especializado

Había dos libros del café
Uno decía que diez gramos de cafeína mata
y que el corazón se acelera con el café

El otro libro decía que
el café crecía en sitios peligrosos
recuerda tres
Costa Rica
Colombia
Brasil

Los libros parecen fantasiosos

Con el café
la mente despertó
el corazón siguió triste
el dolor continuó



--------------------------------------------


Cuando vio los granos de café
tostados
se emocionó
Son de color chocolate
livianos
redondos
frágiles
picados en mitades
la raya en el medio

Su olor
sublime


--------------------------------------------




Hoy tomó un café amargo
fuerte
en un sitio tranquilo

El café salió de una máquina pomposa
y dorada
lo hizo un joven moreno

Esperaba
era una cita
y supo
rápido
que él no llegaría

El café terminó en la basura
cerró el libro
y salió

El amargo quedó
en la boca

y en la memoria

buscó algo para borrarlo
chocolate



---------------------------------------------------------------



El sabor amargo y el calor del café
me reconfortan

El fuego
y la eterna búsqueda de estímulo
cuando nos sentimos morir

El café nos devuelve
a lo cotidiano

salvavidas


-----------------------------------------------------


Ella prepara un té verde
para suavizar el alma

Su amado se fue



---------------------------------------------------------



Se sintió muy deprimida
y compró un chocolate
En el desespero por comerlo
se mordió la boca

Comía el chocolate
mientras caminaba por la acera

Era otra
libre

El dolor de la boca le recuerda
la ansiedad

martes 23 de junio de 2009

Café, Té y Chocolate de Rosol Botello


“Hay una fuerza interior en la poesía de Rosol Botello que algún día encontrará su cauce… su poesía es como ella: directa y sencilla, a veces complicada. Se expresa en versos libres, libérrimos… Plena de sensualidad, de movimiento, los olores, las imágenes táctiles… También se percibe en todos sus textos un sentido cósmico de la vida, un hermanarse de los signos vegetales, humanos y animales.”

Elena Vera


En este poemario Rosol Botello se vale de la sensualidad del gusto y de las imágenes que éste rememora para describir algunos momentos anímicos de los habitantes de la ciudad.
La soledad, la tristeza, la ira, el sentimiento de abandono, la enfermedad, la espera, el cansancio, son sugeridos indirectamente a través de la descripción minuciosa de sabores, colores, olores, texturas que invaden el pensamiento, la memoria y la reacción de los protagonistas.
La voz narradora también va itinerando desde distintos puntos de vista, a veces es la voz personal que narra sus experiencias, otras es testigo de alguien más, a quien simplemente ve tomar una taza, llevársela a los labios y aunque no haya palabras en ese habitante, la poeta sabe que, a través del sabor, los recuerdos se desbordan y lo ocupan todo.

Este es el tercer poemario de Rosol Botello y el segundo editado en nuestra colección.

jueves 13 de marzo de 2008

Poemas de Gisela Romero


Soy de un país frágil
como piel de medusa
que abre, cierra y respira
mientras los hilos se enredan
suavemente

Me quedo
Me voy
Me quedo
Me voy
Me quedo

Búscame dentro de unos años

Envejeceré
con nostalgia
de todo






Una constelación
marca la línea entre mi casa y la esfera

Cada maniobra del vándalo
es una bofetada de metal en nuestras caras

Desde mi ventana puedo ver
a través del parque adolorido
la incomprensible destrucción

Festejo del arte convertido en abandono
en registro de rencor
en lúgubre aluminio

Varas desesperadas buscan ser verticales

Anaranjadas construcciones de plástico
piden perdón por su corta permanencia
mientras una frenética risa
se instala en mi casa

Pasar por la autopista es encontrarse
con un espacio violado
con lágrimas de alambre
con la creación desconsolada


Un espacio doblegado


Una esfera de odio




Soy la mujer magnánima
la de las mil tetas
la de las mil lenguas

Desde mi amplio corazón te abrazo
y me atrevo a acometer la locura de amarte

Todas mis llamaradas son tuyas

Toda mi zafra

Toda mi travesía


En diciembre vienen nuevos olores

Tu marca me impide atravesar el límite
y la cátedra es un vestido que me acosa
¿Me has dado señales
o las lenguas son un sueño presumido?

Orar en la capilla marcó mi destino
una cosa por otra
le doy mis pasiones
y Él me da la reconciliación de mis hermanos

Equilibrio será el carruaje
que conducirá hasta el final

Y yo que me muero por saberte
Y yo que me aturdo
disputando cada trecho lúcido

Si la lujuria apareciese en el rostro
no tendría rostro
habría sido cena de tu cuerpo ajeno

La llama tiene nombre
LUZBEL

Tienes el dominio de mi vacilación
el desvío de mi donaire es tu huésped

Regresé a mis andanzas
y no soy sino una catarata perdida
grilletes incongruentes encarcelándome

Imán
eres una lámpara encendida
sobre mi hastío





Quiero pedir perdón


Mis ángulos filosos hubiesen preferido ser pétalos de rosas

domingo 24 de febrero de 2008

Poemas de "Oráculo de Lobo" de Rosol Botello


Una mujer parecida a la Venus de Milo


Una mujer parecida
A la Venus de Milo
Cantaba
En sus manos comían los pájaros
Su vestido de tul y su mirada directa
Me cautivaron

Ella soñaba carabelas
Mariposas
Flores moradas y margaritas
Aguas verdes


Siempre iba en la punta
Del galeón
Con la boca abierta





Estamos llenos de palabras

Estamos llenos de palabras
Somos diestros y locuaces
Me ladras cuando llego
Y veo amor
No es que fallemos en el buen decir
En eso somos reyes
Amamos las palabras
Asomo mi verdad por tus orejas
Y te quedas mudo
Tengo una paciencia china
Seguiremos construyendo
Un mundo de palabras
Donde ellas salten
Se revuelquen
Sean libres
Y nosotros contemplemos
Fascinados




El lobo que yo soy

Hace tiempo que no veía al lobo
Que tengo adentro

Mi lobo está marcando su territorio
Hay un mensaje cuando paso
Los otros se quedan sobrecogidos
Muertos

Sólo los más perturbados
No se dan cuenta
En su desvarío
Los ignoro

Poemas de "Líquido Propicio" de José Ramírez


Sueño Lúcido

Olas de mi memoria van chocando
traen a esta orilla viejos troncos
jirones que algún día fueron rostros
juguetes de aquel verano perdido

Recorro hoy la playa, voy cansado
de tanta limpieza y simulacro
restos de la risa y del espanto
volteo y en la orilla voy dejando

A lo lejos diviso aquella roca
que da principio y fin a esta porfía
avanzo y avanzando se trastoca

mi voluntad que en un principio oía
trepidar velas de una balsa rota
susurros de otra playa, no la mía.






Estética radical


Poner nuestra existencia en entredicho
pagar con tinta la sangre perdida
retar a la memoria astuta sabiendo


Que escribir mirando al frente es utopía
que la vida es tan sólo una gran duda
que la poesía pinta siempre en perspectiva


Avanzan las eternas mutaciones
la dulce paz la hierba colorea
como unicornio el ciervo juguetea
eterno como las estaciones




He leído tanto sobre ti
aprendido a esperarte en calma
oír el silencio total en que te mueves
sentir tus manos frías posarse sobre mis hombros

He aprendido a leer lentamente
esperando tu presencia entre las sílabas
sintiendo ese sabor dulce en la lengua
acaso un leve dictado
indescifrable

Y al final
la angustia de lo inefable
y el abrazo
que termina en sueño